¿Qué hacer con las grosellas que se pasan de maduras?

Las grosellas son una fruta del bosque deliciosa con un sabor agridulce único y llenas de nutrientes. Sin embargo, a veces tenemos la mala suerte de que nuestras grosellas se pasan de maduras. Aunque cuando están frescas son ideales para consumir crudas o para elaborar mermeladas y repostería, cuando se pasan se pueden utilizar para otras preparaciones. En este artículo, te explicaré qué hacer con las grosellas que se pasan de maduras.

Mermeladas y compotas

Aunque la mermelada es una preparación ideal para las grosellas frescas, también podemos utilizar aquellas que se han pasado. Aunque no tendrán tanto sabor como las frescas, seguirán siendo aptas para su uso.

Podemos elaborar diferentes tipos de mermeladas que contengan otras frutas del bosque como las moras, las frambuesas o los arándanos para enriquecer el sabor y compensar la falta de dulzor de las grosellas pasadas. También podemos elaborar compotas, que son una especie de mermelada más líquida, utilizando las grosellas junto con otras frutas. Ambas preparaciones pueden ser utilizadas para acompañar yogur, quesos o para untar en tostadas.

Zumos y smoothies

Otra alternativa para utilizar las grosellas que se han pasado de maduras son los zumos y los smoothies. Las grosellas aportarán sabor y nutrientes a estas bebidas. Si lo deseamos, podemos añadir otras frutas en la preparación para enriquecer el sabor y compensar la acidez de las grosellas pasadas.

Para preparar el zumo, simplemente debemos triturar las grosellas en la batidora o procesador de alimentos junto con el líquido de nuestra elección (agua, leche o leche vegetal). Para elaborar el smoothie, podemos utilizar frutas congeladas para darle una textura más cremosa.

Tartas y pasteles

Aunque las grosellas pasadas no sean ideales para elaborar tartas y pasteles, no significa que no podamos utilizarlas. Utilizando grosellas pasadas en la elaboración de tartas y pasteles podemos dar un toque dulce y ácido a nuestras preparaciones, además de aprovecharlas. Podemos utilizarlas junto a otras frutas como fresas, arándanos o manzanas, que pueden enriquecer el sabor y darle una textura más suave.

Gelatinas y mousses

Las grosellas pasadas también pueden utilizarse en la elaboración de postres como gelatinas y mousses. Si las grosellas han quedado demasiado maduras y blandas, nos pueden servir de base para una gelatina. Solamente debemos triturar y colar las grosellas, añadir gelatina sin sabor y refrigerar. Si prefieres algo más cremoso, las grosellas también se pueden utilizar en la preparación de mousses o mousse de queso.

Conclusión

Aunque nuestras grosellas se hayan pasado, no debemos desecharlas. Como has podido ver, existen múltiples alternativas para aprovecharlas y darles una segunda vida en nuestras preparaciones culinarias. Desde mermeladas y compotas, hasta zumos, tartas y mousses. Solo tenemos que dejar volar nuestra creatividad en la cocina y disfrutar del sabor único de las grosellas.